Mascottie hace dos cosas: guarda la ficha de tus animales y sostiene el tablón de avisos de tu barrio. Y hace las dos porque una sin la otra funciona a medias.
No son tres apps metidas en una. La ficha guarda el chip que avisa a la familia cuando alguien encuentra al animal, y es la que viaja con él cuando lo adoptan. Sin ella las otras dos funcionan a medias.
Publicas el aviso en un minuto y aparece en el mapa de tu zona al instante. Cruzamos lo perdido con lo encontrado y te avisamos de lo que encaja.
Y cada aviso tiene su propia página, para pegarla en el grupo del vecindario: la abre cualquiera sin instalar nada.
Aquí no corre nadie: se mira, se pregunta y se decide en semanas. Cada animal con su ficha, su historial y lo que necesita, escrito por quien lo conoce.
De protectoras y de particulares, sin distinguirlos con ningún sello.
Sus vacunas con aviso, la cartilla del veterinario en el móvil, el chip, sus fotos. Lo que se usa un martes cualquiera, no sólo el día que pasa algo.
Es lo que hace que tener la app instalada tenga sentido antes del día malo.
Si registraste el número de chip en la ficha de tu animal, quien lo encuentre sólo tiene que teclearlo. Le llega el aviso a su familia y se abre un chat, sin que se revele quién es ninguno de los dos.
Un chip coincide o no coincide, no hay parecidos. Y por eso este aviso no mira lo lejos que esté, ni cuánto tiempo ha pasado, ni si las fotos se parecen: un chip que encaja a cuatrocientos kilómetros y ocho meses después sigue siendo el mismo animal, y ése es justo el caso que no se resuelve mirando el mapa del barrio.
El número no se publica nunca: ni en el aviso, ni para quien lo escribió. El chip es la prueba de que el animal es tuyo, y publicarla es regalarla.
Lo de abajo no es una promesa de lanzamiento: es la razón de que esto exista.
Publicar, el mapa, los avisos, el chat y la búsqueda por chip no se cobran. La app sólo sirve si tiene cobertura: cada muro de pago la hace peor para todo el mundo, incluidos los que pagarían.
Ninguna, y menos aún dirigida a quien acaba de perder a su animal. No vendemos datos y no hay una empresa detrás: lo único que cuesta son los servidores.
Las clínicas y las protectoras salen por lo cerca que están, nunca por lo que paguen. Ese mapa lo va a usar alguien a las tres de la mañana con su gato malo.
El punto de un aviso se mueve unos cientos de metros para no señalar tu casa, tu correo no se muestra si no quieres, y borrar la cuenta se lleva todo lo que hay dentro.
La estamos probando con un grupo pequeño antes de publicarla en las tiendas de aplicaciones. Si quieres que te avise cuando esté, o llevas una protectora o una clínica y te interesa, escríbeme y te contesto yo.